Cuándo y cómo elegir un profesor particular

Son muchos los papás que os encontráis angustiados con las notas de vuestros hijos, con un rendimiento que no ha mejorado en las evaluaciones anteriores o con la preocupación de que sus resultados son “raspados” y existe la posibilidad de repetir.

Bien, ante todo TRANQUILOS, pensad por un momento qué grado de importancia tiene este asunto. Por supuesto que es algo que debe preocuparos, pero en la medida necesaria y justa, así podremos encontrar soluciones.

Una de ellas es buscar un profesor particular. Mi objetivo es dar respuestas a las dudas con las que me he idaencontrando en mi experiencia profesional y que os pueden guiar para tomar una determinada decisión.

La labor que realiza un profesor particular es muy valiosa para los niños, ya que es una atención exclusiva, donde él mismo va marcando el ritmo y se hace hincapié en lo que le resulta más complicado o no ha comprendido en el colegio. Pero bien, ¿esto beneficia a todos los niños?…Pues he podido comprobar que no es así.

Se debe de hacer una reflexión sobre la causa del fracaso escolar. Como padres es bueno que escuchéis a los maestros y tutores de la escuela de vuestros hijos ya que, indudablemente son expertos en educación, pero también pasan muchas horas con ellos. Los maestros os van a dar una visión sobre las dificultades que el niño está presentando, qué áreas son las que les cuestan y cuál es su motivación y actitud ante los estudios. Del mismo modo los orientadores escolares os van a guiar en este sentido.

Con esa información que, o bien habéis recibido, o bien habéis detectado vosotros mismos desde casa, hay que localizar dónde reside el problema. En muchas ocasiones el niño comenta que en clase “no entiendo nada” o “el profesor no explica bien”. Primera pregunta que os debéis formular ¿esto ocurre en todas las asignaturas?

Si así fuera tenemos que tener en cuenta en qué curso se encuentra el niño y como han sido las trayectorias en cursos pasados. Si la trayectoria anterior ha sido buena y se ha producido un bajón hay que averiguar qué es lo que ha podido cambiar, por ejemplo, el cambio de ciclo educativo, un cambio en los profesores (ha pasado de tener un profesor a tener cinco, uno por cada asignatura), o quizás a nivel personal hay algo que le esta interfiriendo.

Si por el contrario en cursos anteriores ha ido “flojillo”, la causa principal puede residir en su motivación, dificultades en algún área del aprendizaje o una falta de hábitos y estrategias para el estudio y el trabajo diario.

En estos casos mi recomendación es que un profesor particular no es efectivo porque su cometido es enseñar conceptos, aspectos  que no comprende.

Se necesita entonces un profesional cualificado que le ayude a resolver lo que le interfiere en su rendimiento, adaptarse al cambio, dotarle de estrategias de aprendizaje adecuadas o una rutina y técnicas de estudio. Es preciso entonces una terapia de apoyo centrada en  los procesos que intervienen en estos asepectos.

Por el contrario cuando la dificultad la observamos sólo en un área, por ejemplo, el análisis morfosintáctico de lengua, las fracciones en matemáticas o la composición de frases en inglés, ahí sí que la ayuda de un profesor particular es muy beneficiosa.

 En resumen:

  • Es bueno consultar con los maestros y orientadores escolares para que os ayuden a tomar una decisión
  • Si la trayectoria ha sido baja en cursos anteriores o el fracaso se produce en muchas áreas, se precisa una terapia especializada.
  • Si las dificultades se centran en áreas específicas, o en la adquisión de conceptos nuevos y de complejidad, un profesor particular les ayudará a mejorar y superar con éxito estas dificultades.
  • Por último, esta es una visión general. No debeis olvidar que cada persona tiene unas características particulares que hay que tener muy en cuenta.

Para terminar una nota de humor:

Carmen Marco

Psicóloga de aprenderT

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