Evaluaciones psicológicas y psicopedagógicas en niños y adolescentes

Parte de nuestro trabajo como psicólogos se centra en valorar las necesidades de los niños y adolescentes que acuden a nuestra consulta y cuyos padres han detectado alguna dificultad, por lo que hoy os explicaremos en qué consisten estas evaluaciones, cuándo son necesarias y qué objetivos persiguen. 

Primero haremos una distinción entre valoración psicológica psicopedagógica. En la primera de ellas lo que observamos y exploramos son aquellos aspectos relacionados con las emociones, la adaptación, rasgos de personalidad, autoestima, ansiedad, miedos, estados de ánimo, etc, es decir, aquellos aspectos más personales e íntimos del niño o adolescente. Por otra parte, las evaluaciones psicopedagógicas, se centran en la exploración de las aptitudes hacia el aprendizaje como, por ejemplo, la lectoescritura, las capacidades básicas (memoria, atención, etc) o los hábitos y rutinas de estudio, además de valorar también aspectos emocionales y personales como los que os hemos comentado en la valoración psicológica.  

El objetivo que tiene una evaluación tanto psicológica como psicopedagógica es averiguar cómo se encuentra un niño o adolescente en aquellos aspectos donde se han percibido ciertas dificultades y, averiguar así,  el origen o causa de esa problemática para poder tomar las medidas oportunas y poder solucionarlo. Para ello utilizamos determinadas técnicas, como test, dibujos, juegos, apoyados siempre en lo que observamos a nivel cualitativo y que da sentido a todos los datos que nos ofrecen las otras técnicas. 

No siempre es necesario hacer este tipo de valoraciones, por lo que es preciso mantener una entrevista previa donde poder orientar a la familia (para nosotros en aprenderT Psicología esta cita siempre es GRATUITA y SIN COMPROMISO). Pero sí podemos decir de forma general que es necesario valorar a un niño cuando desde el colegio o desde la familia comienzan a notar que las dificultades que observan están interfiriendo negativamente en diferentes áreas del niño, adolescente y/o en el clima familiar. 

Como ya os hemos comentado, siempre es necesario que conozcamos a la familia para saber el contexto y la situaciones en las que se desarrollan aquello que os preocupa, por lo que nuestra recomendación es siempre que solicitéis esta primera entrevista ya que os puede suponer un nuevo punto de vista que os calme y oriente en vuestra preocupación. Cuanto antes se detecte una posible dificultad o problemática en un niño, menos consecuencias negativas tendrá y por lo tanto su “recuperación” será más rápida. 

Carmen Marco Llana

Psicóloga de aprenderT

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